‘Las chicas del cable’, una serie que es en realidad una telenovela.

Las series que se venden con muy buenos tráilers y una campaña de marketing dinámica, pueden terminar decepcionando, ‘Las chicas del cable’ de Netflix encaja en una premisa “tal vez mejora en el siguiente episodio”.


Abril de 2017 sería el mes escogido por la compañía estadounidense para el lanzamiento de lo que auguraba ser una serie enfocada en el poder femenino y su acción transformadora en una sociedad que entrando en los años treinta deja en evidencia la diferencia abismal entre hombres y mujeres, donde los primeros mandan sobre los segundos.

Tal vez mi pecado fue adelantarme a los hechos y creer que a lo mejor ‘Las chicas del cable’, iban a recrear muy bien la época, pero la producción de la serie, decidió que era más divertido poner a bailar a los actores al son de música del siglo XXI y no el acorde a la época que propone en su guión.

Más allá de la música se siente el esfuerzo de las actrices y de los actores de dar los mejor de sí, pero la tónica de telenovela que le han impreso a cada episodio, pormenoriza lo que vendría a ser la idea que a todos (o al menos a mí) nos vendieron, porque no hay peor forma de acabar con el argumento del tráiler, donde nos muestran a un grupo de mujeres decididas, sin miedo a enfrentarse a la sociedad en la que han nacido, que el aburridísimo cliché donde la protagonista está a merced de un amor imposible que nubla sus pensamientos, sí, parece que las mujeres nunca seremos más que un intento cómico de independencia de nuestros roles, porque basta con el galán de último minuto, para que todo se vaya al carajo.

No quiero decir que el amor no nos vuelva idiotas de primera clase, pero los guionistas no han comunicado nada nuevo y revelador, es una serie que deja con ganas de saber si va a mejorar, de si sus protagonistas asumirán las riendas y pasarán a tener más carácter, de si emularán vidas de mujeres con tenacidad y heredarán el “¡No pasarán!” de Dolores Ibárrubi.

De momento se reduce a la historia de una empresa telefónica con líos amorosos y con un caballero de brillante armadura que rescata a la doncella en peligro. ‘Las chicas del cable’ quiere hacer énfasis en problemáticas que aún hoy en día no han cambiado mucho, como el maltrato intrafamiliar o el papel que nos corresponde en la sociedad al ser mujeres, porque es evidente que no querer ser madre aún clasifica en los temas taboo de la actualidad, la duda es ¿podrán los creadores de la serie transformarla en lo que merece ser?¿o seguiremos asistiendo al desarrollo de una historia donde una vez más nosotras tenemos salvador, porque no podemos salvarnos solas?.