Domingo en la mañana parte 1

-Toc, toc- una puerta se abre, unos ojos se encuentran, miradas cómplices de la soledad. -Hola- dice ella con la mirada baja pero con una sonrisa dibujada tímidamente -Hola- dice él y ve como ella esquiva su beso y se aleja hacia la habitación, el ritual da inicio.

Se despoja del abrigo negro que cubre su cuerpo que es atravesado por la mañana de aquel domingo nublado, él se dirige al baño a lavar sus manos, dejando que su imaginación vuele libremente sobre lo que está a punto de ocurrir, ella seguramente está quitándose los zapatos, las medias y poniéndose cómoda en el borde de la cama que la acoge.

“Qué demora, siempre lo mismo”-piensa por un instante- y se sorprende al notar que no lo ha visto en el umbral de la puerta observándola en silencio, deseando que ella no se hubiese puesto aquella falda que tanto lo atormenta y le hace creer que otros la imaginan como él lo ha hecho tantas veces.

Ella, haciendo una maniobra con sus piernas, se arrodilla sobre la cama, se deja caer suavemente hacia adelante, apoyando los codos sobre el edredón, el cabello le cubre en parte el escote de aquella blusa blanca  y con una mirada lo invita a unirse a su cuerpo.

(Continuará…)