Pertenezco…

Pertenezco a tus horas,

las de una mañana en mis sueños,

enredándome aún en tu boca,

soñando contigo y tus besos.

Amor que le pertenezco,

al arrullo de los miedos,

que me lanzan hacia el vacío de tus lágrimas,

al recuerdo de otros tiempos.

Llévame donde la vida se transforma en cuarzo,

en un eco,

acaríciame suavemente,

que la muerte llegue a mi sin viejos duelos.

Pertenezco al tiempo que antes me amase

con las ganas y tus deseos

y al verbo que me conjuga con  nuevos versos…

pertenezco querido mío al Mundo y al Universo.

Marie