Sueño lúcido

Imaginó una remota posibilidad, aquellos labios posados sobre la desnuda piel mientras aún dormía, ser sorprendida en medio de la noche, cuando el sol no se asomara por la ventana, ser despertada ante el tacto del amante secreto y escondido en las sombras.

Louis-Jean-François Lagrenée,Mars & Venus Allegory of Peace  1770
Louis-Jean-François Lagrenée,Mars & Venus Allegory of Peace 1770

Él se acercó para descubrirla, sintió un pequeño brinco en la piel cuando se detuvo para acariciarla, sus manos frías contrastaban con la tibia mujer que se encontraba durmiendo, la observó mientras ideaba la forma de no despertarla bruscamente, se dejó llevar por el momento, descendió por su cintura, dibujó la curva que se pronunciaba al llegar a las caderas, giró y la redondez de los glúteos le hizo explorar un poco más allá, en la lejanía, en la profundidad.

Ella se fue despertando con una sonrisa en los labios, se dejó besar y giró de tal manera que su pecho quedó sujeto a la merced de las manos del intruso, que apretó y besó, saboreó y degustó, sintiendo cómo se incrementaba el calor y la humedad bajo las cobijas que aún cubrían una pequeña parte del cuerpo de aquella mujer que yacía temblorosa bajo su encanto.

Horas atrás habían conversado sobre ciertas fantasías en la mente de ella, el delirio por ser tomada mientras dormía, repetir un encuentro donde sus cuerpos danzaron rítmicamente para el deleite mutuo, el beso en el beso y el sexo en el sexo, eróticas imágenes que él recordaba y prefería revivir a través de las letras que ella escribía a veces para él.

Por eso decidió aparecer como un fantasma lujurioso, el pequeño demonio en que ella lo convertía cuando lo besaba, porque su mirada lo hechizaba y sus palabras lo deleitaban, sentir aquella mujer ansiosa por poseerlo le encantaba, sonreía cada vez que ella le hacía algún halago, le permitía ser libre y estar tranquilo, le regalaba más que la pasión escrita con tinta en la piel, tatuó con ternura nuevos recuerdos y tejió una sábana de amores que sabían a libertad.

Ella suspiró, se dejó atrapar por la locura de aquel sueño donde él era real, completamente real, se colaba en su lecho para amarla y demostrarle cuántas cosas sentía, que aquellos abrazos eran su aliciente diario para regresar a su lado, que estaba adicto a la mujer que lo amó sin importa qué, cómo ni cuándo, añoraba verla despojada de los muros y las barreras impuestas como defensas, aún tenía muchas cosas por preguntar, dudas por resolver, pero esa noche, en medio de la oscuridad y convertido en sueño sólo pudo quererla.

No se dio cuenta del estado sublime en el que la sumergía, allanó sus sentidos, no permitió intrusos asegurándose de ser el único en su vida en ese presente, se convertiría en sueño si era necesario, se inmiscuiría en la mente de aquella a quien él llamara siglos atrás “princesa”, pero ella era ahora diferente, rebelde, osada y libre, no habían ataduras invisibles ni lazos dolorosos que la mantuvieran con él, era consciente de que si había elegido compartir unas horas, días y meses a su lado era porque no pretendía nada más que estar bien, sonreír y disfrutar, cerrar episodios amargos del pasado compartido, reescribir el final.tumblr_ma3zbgqSC01rnptkso1_500

Y así, alimentándose de los suspiros adormecidos, de los gemidos silenciosos se hundió en ella, se ahogó en la mente de quien le robaba pensamientos y sonrisas, descubrió que no requería de palabras para demostrar lo que sentía, ella parecía leerlo en el silencio impuesto como ley entre ellos, la besó hasta que la habitación cambió de color, forma y adquirió un aroma… el aroma de los dos al convertirse en un solo sueño, un callado suspiro y un cuerpo dentro de otro cuerpo.

“Vuelve a dormir, soy sólo un sueño” dijo, y se marchó dejándola con la duda de ser el imaginario amante que  era real gracias a ella.