Hypokrinomai

Máscaras que le adornan el rostro, sonrisas que saben a falsedad, besos con presencia de urtiga angustifolia, veneno que no ha de acabar.

Se constriñen el estómago pensativas, mareadas por la ansiedad, adictas a las mentiras, a los celos a la deslealtad.

El caos por una sonrisa y por su inseguridad, no saben que eso afea el espíritu, mostrando banalidad.

No sirvo para felicidades externas, ni para rostros sin la verdad… que no vengan a convencerme vendiendo algo en lo que no creen, sólo por daño causar.

Uno se aleja del sufrimiento, de la gente que no se sabe amar, qué lástima que crean en fantasmas, en ilusiones que no son verdad.

La dignidad va de la mano con amar-nos, con dejarnos de ocultar, con evitar la hipocresía, sólo por bien quedar.

No fuerces lo que no sientes, si la mente te suele delatar, no hay algo más ridículo que un ser humano inseguro sobre el vasto mundo que puede aportar.

Cada persona es única, con sus maneras y hasta la forma de andar, que no te molesten sus cualidades, la belleza, su forma de hablar, la vida está para ser vivida y al resto de humanos apreciar.

Suelen lastimar cuando desprecian, basados en la inestabilidad, alejan a las personas, por las películas que se suelen crear.

Yo suelo alejarme de esa podredumbre, que al espíritu suele derrotar, no estoy para nadar al lado personas, que todo el tiempo sienten que los voy a derrotar.

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