La mujer que debes ser

d1e7e0220e9cb8a75e3cd45297adc38cSer la mujer de nadie,
la de todos,
la absoluta,
vacía,
distinta,
callejera
y un poco puta.

Ser como quieras ser, pero serlo, mirarte al espejo con los rizos enredados o el pelo liso enmarañado, con un gordito de más que sea la clave para que alguien sepa cómo anclar sus manos en ti, para no permitir tu naufragio cuando las arrugas vengan a cruzar tu rostro.

Viajera de sueños que harás realidad, mochilera de ideas que piensas no te pertencen y que sin embargo juras puedes hacer posibles, porque sin importar el qué, siempre existirá tu intolerancia a rendirte ante los desafíos.

Ser la mujer que se compra un viaje en solitario por la vida, o aquella que hace el crucero en compañía, porque en últimas tú y sólo tú tomas la decisión de hacer con tu vida lo que te venga en gana.

Agárrate fuerte porque de ésta ninguno sale vivo, que la muerte no te coja con los calzones abajo, porque no quiero que despiertes un día con veinte años de más y por lema: “es lo que hay, nada más se puede hacer”

Arriésgate a la vida,
a ser tú, por encima de los miedos,
cómete las dudas de un bocado,
asegúrate de que cada suspiro cuenta,
de que cada lágrima enriquece,
porque al final, hasta el dolor nos construye.

Vamos mujer,
sé quien quieras ser,
con o sin maquillaje,
con tetas o sin ellas,
eso sí,
con el firme ímpetu,
de amarte hasta el último instante,
no permitas que ningún dogma te domine,
o que algún feminismo extremo te diga qué hacer,
por favor sé tú y sólo tú,
con el alma en alto,
con el corazón firme en el pecho,
con la falda de golfa,
con la camisa de monja,
pero tú.

Viajemos hacia adentro,
porque en últimas debemos follarnos vivo ese “qué dirán”

 

 

4 comentarios en “La mujer que debes ser

  1. Como una exhalación al término de un suspiro te leo… Precisa, certera, a mí parecer.
    Libertad es la mejor palabra que he conocido hasta ahora y empieza con la libertad de ser una misma.
    Súper buen post!

    • Muchas gracias Ale 🙂

      Ciertamente no hay nada más bonito que hacerse responsable de esa persona que uno evade tanto en sí mismo, la que uno hace callar cuando crece, porque cree que la voz adulta es la certera y precisa, todo a veces se reduce a la emoción de abrazar a nuestra infancia y traerla de nuevo a la vida.

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