¡…Y qué!

Prefiero amarte por algunos minutos del día,

cuando el sol toca mis mañanas,

cuando me encuentro en tu sonrisa,

robándome la calma

/

¿Qué pasaría si te dijera, que te odio con el alma?

¿que este profundo sentimiento

me deja ya sin ganas?

¿Y qué ocurriría si te amo solamente con saña?

/

Me cansé de tus mentiras,

de esas que me cantabas,

mirándome a los ojos

y jurándome que me amabas.

/

¿Y qué pasa si te digo, que oculto de ti mi alma?

¿que en las noches cuando duermo,

no te sueño ya en mi cama?

Que es ahora cuando quiero enredarme en otras sábanas.

/

Te quisiera entre mis muslos,

ahogándote con ansias,

en ese deseo infinito

que desde siempre nos desangra.

/

¿Y qué pasa si te digo

que por instantes  me muero por dejarte más allá del alba?

Acurrucado entre sus senos

que seguro también te aman.

/

Que te quiero no lo niego,

que te detesto con muchas ganas,

porque eres el divino tormento,

que se esconde entre mi almohada.

/

Que soy un manojo de contradicciones,

que por momentos tan solo te ama,

un sin fin de estos odios

que desean romperte la calma.

/

Y me quiero borrar del mapa,

de ese mundo en el que me atrapas,

cuando con una mirada me enamoras

y con una palabra me desbaratas.

/

Un día yo me marcho,

otro día tú te acabas,

y hoy por hoy ya tus versos,

no me tocan más las entrañas.

/

Hoy te vas con el verano,

y yo marcho con el presente,

que hoy te anuncia que ya no espero

por un amor indecente.

/

Y qué si te digo que te amo,

con esa hermosa forma de vida,

donde nunca nos cruzaremos

porque has perdido mi vida.

/

Te odio y te aborresco,

por tantas de esas mentiras,

que a la larga sólo me enseñan

que mi amor por ti titila.

/

Agur, que me voy con nuevos vientos,

Au revoir, por las nuevas vidas

que hoy se nos separan en esta tierra,

anunciando mil alegrías.

/

Marie

0 comentarios en “¡…Y qué!

  1. Querida niña, qué bonito, has conseguido darle un par de vueltas a mi corazón, te prometo de verdad que por instantes pensaba en los versos que componía cuando era más joven.

    Me encanta la brillantez, la sencillez y el equilibro de tu rima porque vehiculiza todas las intensas emociones que despierta la lectura de este dulce poema.

    Ya te llevo leyendo dos poemas hermosos, estas poniendo el listón muy alto niñuca.

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