Llegaste a tiempo.

a50e5cf0bd44e8f2dd8d3555c7dc4cd0Hubo un tiempo no muy lejano, en el que las manecillas de mi reloj dieron con tu hora, fuiste exacto y puntual con el tiempo de llegada, recogiste mi corazón con una simple palabra y sin querer te adentraste en lo más profundo de mi alma.

Aquí estoy en silencio pensándote a gritos, sumando los minutos a la hora del desayuno y guardándolos como valiosos recuerdos de una vida que acaba de comenzar a tu lado.

Has puesto de revés mi mundo con tu llegada, dos mil revoluciones por minuto con infinitos latidos por hora, poniendo fin a todas las batallas en un mundo lleno de guerras y conflictos.

Te has convertido en el punto de llegada sin importar el punto de partida, eres las palabras que cuelgan de mi boca y los pensamientos en lista de espera de cada uno de mis sueños.

Alejandría contenía tu nombre enlazado con el mío en una misma historia que nunca terminaré de contar, un papiro antiguo de miradas que aún se descubren por las mañanas y que se besan por las noches, el sabor maduro de una cerveza negra que vibra en mi lengua con cada recuerdo que me has tejido en el corazón y un sentir compartido que crece conforme pasan los días y los años.

Eres el resultado presente para cada suma y cada resta, un cúmulo de estrellas en la punta de mis dedos cuando enredo mis dedos en tu cabello, descubriendo que estoy viva cuando te siento suspirar entre sueños, llegar a casa y besarte cuando aún duermes, sosteniendo el silencio de la noche que te abriga y deseando que cada amanecer a tu lado sea para siempre.

Hubo un tiempo, no muy lejano en el que llegaste sin retrasos a mi vida, siendo exacto y puntual en una cita que se escribió mucho antes de conocernos.

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