Quiero ser astronauta

Downtown Rocket by Ryo Takemasa

Debería comenzar esta petición con un sencillo ‘hola’,
tan sutil que te invite a prolongar las preguntas y colgarlas de la pared,
como cuando el café se enfría pero aún así quieres seguir bebiéndolo,
sin importar que pueda o no caerte mal, porque la sensación y la experiencia merecen el riesgo.

Me aventuré tantas veces a dibujar constelaciones en tu espalda,
que nunca me fijé que ya las tenías tatuadas en la mirada,
tal vez esa fuera la razón detrás de mi insistente: “cuando grande quiero ser astronauta”,
porque presentía que te vestías de Universo, mucho antes de conocerte.

Convertirme en navegante, sin saber que naufragaría,
seguir mi búsqueda del tesoro,
aunque los piratas hubiesen desocupado todas las islas,
a fin de cuentas tú eres incalculable.

Y viajé hasta el centro del planeta,
con la única intención de encontrarte en el camino,
porque la añoranza era mi guía
y tú eras mi destino.

Hundí las manos en la arena,
para presentir tus latidos,
la nostalgia divina de unos labios,
que serían los tuyos entre los míos.

Por eso siempre olvido cómo pedirte las cosas,
porque cuando tu beso me atraviesa,
todos mis deseos cobran sentido
y en tus ojos brillan galaxias… mientras que yo sonrío.

Tal vez me bastaba con decirte un simple ‘hola’ y un ‘quédate para siempre’ al oído.

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