Insomnio al final de la guerra.

No es sencillo dormirme cuando tengo tanto por decirte y tan poco que callar,
no es tu culpa,
al final de todas mis dudas, estas tú como respuesta,
a pesar de los miedos y los demonios,
sin tener presente mi pasado
o plantearme algún futuro.

Nadie me advirtió sobre tu capacidad de colonización
o del irremediable embrujo de tus abrazos,
Nadie se atrevió a informar sobre la adicción a tus besos,
ni del síndrome de abstinencia que sufro cuando no estás.

No, no es tan simple dormir cuando te descubro perenne junto a mi,
sumergiéndote en los sueños que quiero cumplir contigo y no sin ti,
invocando con el calor que emana tu piel
una suerte de acontecimientos que me convierten en todo, menos en santa.

Deja tus dudas y céntrate en mis certezas,
he luchado todas mis batallas
y al final de la guerra
has sido tú mi estandarte,
mi nación y mi bandera.

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