Alma, vida y corazón

Tú lo sabes mi bien,

que mis versos no te tocan,

mojé con lágrimas,

todo cuanto te di.

Eres la luz de mis pupilas,

el reflejo eterno de tu ser,

un besito en las esquinas,

de mis labios que te ven.

Observas perdido,

más allá de mi alma,

quebrándome en los huesos,

esos suspiros de papel.

Y te quiero de mil formas,

te recuerdo entre mis rosas,

que marchitas te llevas,

en tus manos con mariposas.

No me mires te lo pido,

no detengas tu verdad,

que aquí lejana me destrozas,

sólo con mirar.

Son tus silencios mi musa eterna,

que te compone con cariño,

te alza te besa como niño,

gritándome ¡ama, te lo pido!

Y tus versitos color de miel,

atrapados entre tus labios,

que hoy ahogados con tu llanto,

me enamoran, te hacen bien…

Alma, corazón y vida,

un conjunto te entregué,

y tú apareces como fantasma,

en un  cuadrito de papel.

Mi alma para adorarte,

corazón … ya no lo sé,

mi vida será un poema,

de tus ojos que tanto amé.

Marie